Este es uno de los pasos más costosos y menos divertidos (vamos a intentar que no). Es una parte fundamental como cimientos del proyecto que estamos construyendo. Contiene las 6 claves para evaluar nuestro proyecto y trazar todas las estrategias; comunicación, publicidad, marketing digital. Es un mapa visual que te ayudara a ser más eficaz y  poder dedicarle tiempo a otras cosas.

Lo primero es hacer un análisis de la situación y para esto te invito a tomar notas e ir configurando ese valioso mapa, te recomiendo que trabajes con un archivo en la nube tipo google docs, esto te permitirá trabajar sobre el estés donde estés y compartirlo e incluso agregar a colaboradores.

  1. El nombre del proyecto

¿Cómo se llama? ¿Por qué escogiste ese nombre?, por muy obvio que resulte debes hacer este ejercicio.

¿A quién ayudas? ¿Quién es tu cliente?

  1. ¿Conoces a tu cliente?

Cuando lanzamos un proyecto queremos vender mucho y a todo el mundo. Quizás pienses que ese es el objetivo, pero es posible nuestro producto o servicio no le sirva a todo el mundo y aunque así fuera, no todos estarán dispuestos a pagar por él. El cliente que si está dispuesto es nuestro cliente ideal y a quien debemos dirigir todos nuestros esfuerzos. Debemos saber que piensa, el lenguaje en el que se comunica, que necesidades tiene, dudas que le surgen, expectativas sobre tu producto. Te recomiendo que generes la siguiente ficha.

Sexo:

Nombre:

Edad:

Educación:

Localización:

Motivaciones:

Problemas/Frustraciones:

Miedos:

Resultado (¿Qué quieres de él?):

Que tipo de publicación lee:

– En que redes sociales está presente:

– Otros aspectos de interés para trazar su perfil:

Es muy importante que hagas una pequeña investigación y contrastes la información con otras personas, piensa que tu opinión a secas puede resultar poco objetiva y de esta forma puedes obtener más ideas y diferentes puntos de vista para completar el proceso.

Muchos negocios fracasan porque no han sabido enfocarse en su cliente. Cuando tratamos de complacer a todo el mundo de manera generalista obtenemos el efecto contrario y no contentamos a nadie, de ahí la importancia de fijar un cliente objetivo y volcarnos en él.

Ese cliente es el que está dispuesto a pagar lo que vale tu producto o servicio y es consciente del valor que tiene con las garantías de que se trata de una inversión en su negocio o calidad de vida y no de una simple compra adquisitiva. En este punto entra en juego la marca y la imagen que estemos proyectando de ella.

 

Un ejemplo es que yo tengo dos tipos de cliente ideales y me enfoco solo en ellos.

Son personas o empresas que se encuentran en una etapa de desarrollo de sus proyecto y necesitan construir; una imagen corporativa y su marca, web, redes sociales, estrategia de marketing, preparar el lanzamiento de un producto, publicidad…objetivo darse a conocer en el mercado.

 

También tengo la versión “RE” como yo la llamo, este cliente ya está consolidado como empresa o autónomo y necesita una actualización digital de su marca. Tiene que reciclar su plan de marketing o la imagen que están proporcionando a sus clientes, bien porque ya no transmite lo que quieres a sus clientes y el mensaje que tiene esta fuera de contexto o considera que debe realizar algunos cambios para volver a conectar con su prospecto e incluso atraer a nuevos clientes.

 

Y ahora ¿Tienes claro quién es tu cliente? Si es así podemos pasar al siguiente paso.

  1. ¿Qué le ofreces a cambio de su tiempo y dinero? ¿Cuál es tu producto o servicio? ¿Cómo le ayudas?

Es muy importante la precisión con la que describas todos y cada uno de los productos y servicios que ofreces, de esta manera solo tendrás que hacer el trabajo una vez. Concreta si tienes previsión de realizar promociones, paquetizar servicios, precios, características…

  1. ¿Quién es tu competencia? ¿Qué te gusta de ella? ¿Que no te gusta?

¿Conoces el benchmarking? te recomiendo este breve artículo de www.crecenegocios.com

Responder a esta preguntas te servirá para trabajar en unas medidas que te diferenciarán de ella y después de aplicarlas no la sentirás como una amenaza para tu proyecto.

  1. Propuesta de valor

¿Qué es eso que tienes tú y que no ofrece nadie más? Calidad, servicio, precio, profesionalidad, esto lo prometen todos pero tu eres diferente y con ese valor dejaras atrás a toda competencia.

Incluso puedes sacarle partido a esos aspectos que consideras negativos y darles la vuelta transformándolos en algo positivo, busca esa particularidad que te hace diferente y explótala en tu beneficio.

Para convencer a tu cliente es importante que este sea consciente de por qué tiene que hacerte caso a ti y no a tu competencia, entonces ahora que ya conoces a tu cliente y conoces la competencia, ¿Qué ofreces tú al mercado?, te invito a que visualices el siguiente vídeo.

 

Yo tengo 3  claves para crear una propuesta de valor increíble

  • ¿Qué demanda hay de ilusiones?
  • ¿Qué problemas existen entorno a tu producto? Ofrece soluciones
  • Conviértelo en algo insustituible

10 plantillas probadas para crear tu propuesta única de valor por Vilma Núñez

 

6. ¿Cuál es el modelo de negocio?

¿Cómo vas a obtener los ingresos? Si aún no lo has pensado te recomiendo que leas este artículo, si ya sabes como llega el dinero a tu proyecto te pido que lo leas igualmente “soy un poco pesada” es posible que este artículo te aporte nuevas ideas.

7 Ejemplos de modelos de negocio innovadores por innokabi

 

Una vez hayamos configurado este documento hemos de tener en cuenta que no está escrito en piedra, es posible que agreguemos, prescindamos o acabemos modificando cosas que en él están escritas a lo largo de este proceso y durante la vida de tu proyecto, según vayas adquiriendo conocimientos se irán perfilando con precisión muchos detalles de él.

El siguiente paso es como construir la Imagen corporativa de este proyecto que no es lo mismo que la Identidad corporativa.